FELICIDADES, SAGRADA FAMILIA

         En Navidad, uno de los tiempos más entrañables del año, celebramos la festividad de la familia de Jesús, la Sagrada Familia de Nazaret. También, y por extensión, la festividad de nuestra familia y de la familia universal, pues son muchos millones de seres humanos los que contemplamos el mundo como una única familia de hermanos. Así lo manifiesta el Papa San Juan Pablo II «la sociedad revela su plena verdad en el ser una comunidad de personas (una familia)».

         En estos momentos de la historia, con la pluralidad de modelos familiares, la Iglesia nos dice que la familia es la primera comunidad humana, una íntima comunidad de vida y amor como camino de humanización, en cuyo seno la persona es el centro, el fin y nunca un medio y nos ofrece el modelo de familia emanado del Evangelio, resaltando estas características:

         En su seno se da una fe creída y confiada en el buen Padre-Madre Dios, a pesar de las oscuridades y dificultades. Una fe celebrada, mejor, concelebrada con los demás creyentes. Una fe hecha vida. Una fe comprometida, hecha servicio a los demás.

         Además, la familia de Jesús nos ofrece la vivencia de estas tres realidades, experimentadas en su propia carne:

  1. La Sagrada Familia fueron unos migrantes que vivieron a la intemperie:  Por desgracia, esa situación la están padeciendo infinidad de personas en el siglo XXI, a pesar del avance de la tecnología que nos auguraba un bienestar social y humano para todos. Esto se confirma con la existencia de éxodos masivos, condenados a vivir en la intemperie.
  2. La Sagrada Familia, tejedora del cuidado: Así es como vamos tejiendo una nueva fraternidad y una amistad basada en los cuidados, el acompañamiento y la confianza; siendo nuestro compromiso trabajar por la justicia, desde la caridad, en la defensa de la vida y la dignidad humana de todas las personas.
  3. La Sagrada Familia fue una familia trabajadora: Entre la familia y el trabajo existe una relación esencial en la vida del mundo obrero. Según la Doctrina Social de la Iglesia (DSI) la familia debe ser considerada protagonista esencial de la vida económica, orientada no por la lógica del mercado (la familia no es una unidad de producción y consumo, como algunos pretenden), sino según la lógica del compartir y la solidaridad entre las generaciones (que es lo propio de una comunidad de personas como está llamada a ser la familia). En este sentido uno de los elementos fundamentales que deben orientar toda la organización social y ética del trabajo es la realidad de la familia, pues el trabajo debe estar al servicio de la promoción integral de la persona y la familia.

         Pero constatamos, con profundo dolor, que el sistema de producción y consumo funciona de tal manera que representa en la práctica una negación de las funciones sociales de la familia, un gran obstáculo para que sea posible una vida familiar humana y humanizadora. Por eso debemos prestar una atención especial para que el modelo de producción permita vivir y cultivar la vida personal, familiar, cultural, social y religiosa, que son imprescindibles para que la persona pueda desarrollarse como hija de Dios y la sociedad pueda construirse sobre los cimientos de la justicia y la libertad.

            No queremos terminar nuestra reflexión sin tener en cuenta y hacernos solidarios de tantas familias que viven una situación parecida a la de la Sagrada Familia: las personas y familias migrantes, las familias que tienen tantas dificultades para llegar a final de mes, algunas ni siquiera tienen para cubrir los gastos básicos del hogar. Hogares con sus miembros en paro. Familias desahuciadas, sin hogar, sufriendo el aumento de los precios de los productos básicos.

        Con las manos llenas de vida, seamos las parteras de esa gran familia universal bajo la Paternidad-Maternidad del Dios amor y la protección de la Sagrada Familia, cuyo 2025 aniversario conmemoramos y celebramos.

           HOAC DE CÓRDOBA

La HOAC presenta el libro «Trabajo humano, el reto pendiente» en Córdoba y Cabra

El día 11 de diciembre, a las 18:30 horas en el Centro Cultural San Hipólito de Córdoba y el día12 a las 18 horas en el IES Aguilar y Eslava de Cabra, la Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC) presenta públicamente el libro de Ediciones HOAC, Trabajo humano, el reto pendiente. Por una cultura del cuidado en el mundo del trabajo, escrito por Francisco Porcar, militante de la HOAC de la diócesis de Segorbe Castellón.

Presentación en Córdoba

Intervendrán el autor Francisco Porcar y los moderadores (Adrián Montaño en Córdoba y Juan Francisco Garrido en Cabra) que presentarán el acto, con un diálogo abierto sobre el sentido del trabajo humano, la dignidad laboral y la urgencia de promover una auténtica cultura del cuidado en el ámbito sociolaboral.

El trabajo está herido, pero hay esperanza

“El trabajo está herido. Su capacidad de sostener la vida se debilita. Pero hay esperanza, si se incorpora la nueva cultura del cuidado al sentido profundamente humano del trabajo”. Así comienza la sinopsis del libro, que propone un nuevo paradigma del trabajo al servicio de la persona, el bien común, la justicia social y la dignidad de cada vida concreta.

Inspirado en la Doctrina Social de la Iglesia y en las enseñanzas del papa Francisco, quien afirmó que “un trabajo que no cuida no puede considerarse decente”, Porcar desarrolla una reflexión profundamente enraizada en la experiencia del mundo obrero y en la práctica transformadora de la HOAC.

Presentación en Cabra

El autor sostiene que “ninguna relación puede sobrevivir sin cuidado” y que solo integrando esta dimensión (personal, social y ecológica) el trabajo podrá volver a ser fuente de vida, fraternidad y justicia.

Un itinerario para cuidar el trabajo y la vida

La obra se estructura en diez capítulos que recorren los grandes desafíos del trabajo contemporáneo y las claves para humanizarlo: desde la cultura del cuidado y la crítica al economicismo, hasta la defensa del trabajo digno, la seguridad y la salud laboral, la estabilidad en el empleo, la transición ecológica justa o la aportación del sindicalismo y de la Iglesia.

El libro invita a descubrir cómo “cuidar el trabajo es cuidar la vida, el planeta y la dignidad humana”, un mensaje especialmente relevante en un contexto, como el actual, de precariedad, desigualdad y crisis ecosocial.

En ambos actos se podrá adquirir el libro y la posibilidad de ser firmado por el autor

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