Día de la HOAC

Como todos los años en el mes de mayo, la Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC), movimiento eclesial especializado en el mundo del trabajo, celebra su día. Bajo el lema “Soñar el Trabajo Digno, construyendo Prácticas de Comunión”, queremos aportar nuestra reflexión sobre el trabajo humano y realizar una serie de actividades de celebración, denuncia y reivindicación.

El trabajo forma parte de nuestra humanidad, es una necesidad para realizarnos como personas y como sociedad. Pero, para que esto sea posible, es necesario que se reconozca la dignidad que tiene el trabajo y que las condiciones en las que se realiza sean dignas, es decir, respeten la dignidad de la persona trabajadora.

Desde estas premisas, nuestras propuestas van encaminadas a:

  • Favorecer que todas las personas tengan acceso a un trabajo decente.
  • Defender las necesidades y derechos de los y las trabajadoras más vulnerables.
  • Defender los derechos sociales.
  • Reivindicar otra distribución de la riqueza más justa.  
  • Potenciar espacios de encuentro donde compartir visiones, impresiones, análisis y crear puentes entre el mundo obrero y la Iglesia, entre personas trabajadoras y sindicatos, donde compartir la historia pasada y presente, para juntos, comprometidos en las mediaciones del mundo obrero, construir el sueño futuro.
  • Fomentar la economía del bien común y vivir y generar prácticas de consumo responsable, personales y comunitarias que cuiden a las y los trabajadores y al planeta.
  • Sumar personas a todas estas iniciativas y gestos.

Para hacer visible lo anterior hemos preparado una serie de actos:

El Dia 15 de mayo en el barrio del Parque Figueroa de Córdoba:

  • 12 horas. Eucaristía en la parroquia Ntra. Sra. de la Asunción
  • 13 horas. Gesto público de denuncia y reivindicación en la plaza de la Marina Española.

El Día 19 de mayo en la parroquia de San Hipólito:

  • 19 horas, Charla-coloquio “Propuestas sobre el trabajo digno” a cargo de José Luis Molina García (militante de la HOAC de Córdoba).

Día Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo

Concentración/gesto público el viernes día 22 a las 20 horas en el Bulevar Gran Capitán.

Con este gesto, nos unimos a la OIT que conmemora el 28 de abril el Día Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo con el fin de promover la prevención de accidentes laborales y enfermedades profesionales en todo el mundo.

A pesar de los avances que indudablemente se han producido en materia de prevención de riesgos laborales, lo cierto es que nos seguimos despertando con la muerte de un trabajador/a casi diariamente.

A esto hay que añadir que muchas personas ven su salud mermada en el trabajo o como consecuencia de él, con la dificultad añadida de que en demasiadas ocasiones nunca será reconocida como enfermedad profesional.

Sin embargo, todo esto permanece sepultado bajo un silencio ensordecedor que mantiene en el imaginario colectivo la idea de que el accidente llega de la mano de la imprudencia o del infortunio, lo que hace ver este problema como un asunto individual, exclusivo de quien lo sufre. No en vano son llamadas las víctimas olvidadas y silenciadas. Pero la siniestralidad no es una cuestión privada, tiene causas que se pueden prevenir y evitar, por eso es un problema social y, como tal, político, consecuencia de las relaciones laborales injustas, que priorizan el rendimiento económico por encima de la persona.

Por todo ello, es imprescindible que la siniestralidad y la salud laboral se hagan visibles en la sociedad, que aparezcan en las agendas políticas y que tanto las administraciones como los agentes sociales, los medios de comunicación y los ciudadanos, a través de sus asociaciones, se impliquen para erradicar esta lacra que dice muy poco en favor de la calidad del empleo en nuestro país y está desangrando a tantos miles de familias cada día.

La HOAC, como movimiento eclesial, especializado en el mundo del trabajo, tenemos una especial sensibilidad ante las malas condiciones laborales que son, a la postre, las causantes de la siniestralidad. Las mujeres y hombres de la HOAC estamos empeñados en fomentar los valores del Evangelio en esta realidad de vulnerabilidad del mundo obrero. Algo que pasa inevitablemente por luchar junto con los trabajadores y trabajadoras por la justicia en sus condiciones de vida y trabajo.

Os esperamos.

Para descargar el artículo de prensa de abajo, haz click en el título:

TRABAJAR PARA VIVIR: PAREMOS LA SINIESTRALIDAD LABORAL

DÍA DE LA HOAC

Los días 7 y 8 de mayo, la HOAC de Córdoba celebró su día, el Día de la HOAC, con una charla-coloquio, un gesto público en la plaza Amanecer del barrio de Fátima de la capital cordobesa y una Eucaristía, bajo el lema “Tendiendo puentes, derribando muros”.

Este año, que coincide con el 75 aniversario del nacimiento de la HOAC, el Día de la HOAC, enmarcado en la campaña “Trabajo Digno para una Sociedad Decente” que llevamos realizando desde hace varios años, quiere poner de manifiesto todo un conjunto de muros que la raíz economicista de la sociedad está levantando y que son fuente de precariedad, deshumanización, desigualdad y pobreza.

Muros que separan la riqueza de la pobreza, que aíslan a las personas de éxito de las excluidas y descartadas y que nos enfrentan en una lucha por la existencia haciéndonos creer que el éxito depende de la competitividad, y la lucha entre iguales, pero que también nos seducen… nos dan sensación de seguridad o de preservación de nuestros privilegios, frente a la situación vital de otras gentes.

Muros levantados por el sistema actualmente imperante globalizando la economía y eliminando cualquier regulación de los mercados que ponen en el centro al Dios dinero relegando a la persona a un segundo plano, desprotegiendo, mediante leyes y reformas laborales, la vida de quienes tienen que trabajar para vivir.

Ninguno de estos muros podría haberse construido sin el virus de la indiferencia y de la falta de empatía hacia el sufrimiento de los demás.

En la convicción de que los valores que nacen del Evangelio de Jesús son contrarios a estos muros, la HOAC, respirando Evangelio en medio del mundo obrero, hemos tratado en todos estos años de existencia de tender puentes, tanto en la Iglesia como en el mundo del trabajo y entre ambos. Puentes de encuentro, compasión, comunión, acogida, solidaridad, fraternidad y esperanza.

  • Viernes, 7 de mayo charla-coloquio: «Tendiendo puentes, derribando muros, 75 años de encuentro entre Iglesia y mundo obrero». A cargo de Maite Valdivieso de la HOAC de Bilbao

  • Sábado, 8 de mayo:
  • Gesto público en la plaza Amanecer de Fátima de Córdoba.
  • A las 12:30 Eucaristía en la Parroquia Nª. Sra. de Fátima.

Gracias a todas y todos por vuestro trabajo compartido y vuestro acompañamiento

Día de la HOAC 2021

En consonancia con nuestra campaña “Trabajo Digno para una Sociedad Decente” que coincide este año con el 75 aniversario del nacimiento de la HOAC, los días 7 y 8 de mayo la HOAC de Córdoba celebrará su día bajo el lema «Tendiendo puentes, derribando muros».

Con él, queremos mostrar con agradecimiento lo vivido en este tiempo, una HOAC que mantiene su propuesta evangelizadora en el mundo obrero y del trabajo desde que, allá por el año 1946, los obispos españoles encargaran a Guillermo Rovirosa impulsar este movimiento de Acción Católica especializado en el mundo del trabajo.

Durante todos estos años de vida hemos tratado, como indica el lema, de construir puentes y derribar muros, tanto en la Iglesia como en el mundo del trabajo y entre ambos, con una manera de ser, de estar y de comprender la realidad, que nos lleva a implicarnos y preocuparnos junto con otros para hacer posible un cambio hacia una nueva realidad de cuidados de la Humanidad y la madre Tierra.

Para este día, hemos organizado distintas actividades:

  1. El viernes, 7 de mayo a las 19 horas una charla-coloquio a través de la plataforma Zoom con el título «Tendiendo puentes, derribando muros, 75 años de encuentro entre Iglesia y mundo obrero». El enlace para asistir es: https://us02web.zoom.us/j/86442878086?pwd=d0RIQzJWV1oxaEpiQnB0WEQwQ0huUT09
  2. El sábado, 8 de mayo:
    • A las 11 horas gesto público en la plaza Amanecer de Fátima de Córdoba.
    • A las 12:30 Eucaristía en la Parroquia Nª. Sra. de Fátima.

Os esperamos

28 de abril Día Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo.

La OIT celebra el Día Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo el 28 de abril con el fin de promover la prevención de accidentes de trabajo y enfermedades profesionales en todo el mundo.

A pesar de los avances que indudablemente se han producido en materia de prevención de riesgos laborales, lo cierto es que nos seguimos despertando diariamente con la muerte en el trabajo, en concreto en 2020 murieron dos personas cada día.

Además de lo anterior, muchas personas ven su salud mermada a lo largo de su vida laboral, con la dificultad añadida del litigio interminable que deben realizar para que se reconozca que el trabajo es la causa.

Sin embargo, todo esto permanece sepultado bajo un silencio ensordecedor que mantiene en el imaginario colectivo la idea de que el accidente llega de la mano de la imprudencia que hace ver este problema como un asunto individual, exclusivo de quien sufre el accidente. Cuando es un problema social y como tal, político, consecuencia de las relaciones laborales injustas, que priorizan el rendimiento económico por encima de la persona.

Por esto es imprescindible que la salud laboral se haga visible en la sociedad, aparezca en las agendas políticas y que todos los agentes sociales se impliquen en vencer la pandemia de la siniestralidad laboral.

La HOAC de Córdoba se suma a la celebración del 28 de abril y ha organizado una concentración/gesto público el día 23 de abril a las 20 horas en el Bulevar Gran Capitán.

Con este acto público, queremos ser la Iglesia de Jesucristo que no pasa de largo ante el sufrimiento humano, que, además de atender a las víctimas que pierden a seres queridos en el tajo o a las personas trabajadoras a las que se le arrebata la salud, alza una voz profética para denunciar la injusticia que sustenta nuestro modelo productivo.

Este gesto quiere ser, también, un momento de sentir, pensar y comprometernos a actuar desde el Crucificado, desde las personas crucificadas del mundo obrero y del trabajo.

Todas las personas, independientemente de las creencias o ideologías estáis invitadas a participar, porque lo que está en juego es la vida humana.

Os esperamos.

La HOAC de Córdoba presenta la novela

Tiempos convulsos. España 1959-1980

Apostaron por el amor, la paz y la dignidad

El próximo viernes 19 de febrero a las 19 horas, mediante videoconferencia en Zoom, la HOAC de Córdoba presenta la novela Tiempos convulsos. España 1959-1980. Apostaron por el amor, la paz y la dignidad, con la intervención de Ana Mª Castillo Moreno, escritora y autora del libro.

Esta novela de historia contemporánea, publicada por Ediciones HOAC, que ya está en la segunda edición, ofrece una mirada distinta de la posguerra y la Transición española, a través del hilo argumental de una serie de historias entrelazadas. Los personajes han de hacer frente a los enormes obstáculos que la sociedad de la época impone, llegando algunos a perder la vida. Tiempos tormentosos en los que nada es lo que parece.

Aquellos Tiempos convulsos

La novela refleja el ambiente político, religioso y cultural del periodo 1959-1980: la emigración, la clandestinidad, la lucha contra la dictadura, la gestación de la banda terrorista ETA y el estallido de la violencia. Relata el compromiso y la tarea esencial de la Juventud Obrera Cristiana (JOC), la Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC) y la Juventud Estudiante Católica (JEC), movimientos de Acción Católica especializada de España, en la lucha pacífica por la justicia social.

Son tiempos confusos envueltos en el trasfondo de una compleja red de emociones, relaciones y desencantos cuya única salida es el amor, el perdón.

Ana Mª Castillo autora de la novela

Para Ana María Castillo, autora de la novela, elaborar este relato ha sido posible gracias a las “numerosas fuentes escritas consultadas para ofrecer un orden cronológico y una veracidad histórica”, junto con las entrevistas realizadas “del testimonio de todas aquellas personas de edades, profesiones e ideologías tan diferentes, me abrieron de algún modo las puertas de sus vidas” y reflejar dos décadas decisivas en la historia reciente del país.

Castillo señala que la novela es un aldabonazo para recordarnos que, “aunque el olvido es imposible, se pueden cicatrizar las heridas para hacer posible la convivencia”. También es un bello homenaje a quienes lucharon por “encontrar en el amor, la paz y la dignidad la salida al laberinto de aquellos años y a quienes todavía seguimos apostando por el amor, la paz y la dignidad, también en los presentes tiempos convulsos”.

Crítica

La obra está teniendo una buena crítica y valoración entre los lectores y las lectoras. Entre las críticas realizadas destacamos: Desde Extremadura al País Vasco, reseña del escritor Manuel Pecellín, medalla de Extremadura (2011).Reseña de Antonio Salguero Carvajal, escritor  y profesor de Lengua y Literatura Española. Reseña de Moisés Cayetano Rosado, doctor en Geografía e Historia y maestro. Narrar la experiencia obrera y cristiana, de Francisco Vicente Gómez, profesor titular de Literatura de la Universidad de Murcia. Reseña de Berchmans Garrido, responsable de Formación de la HOAC.

Literatura popular

Con la novela, la editorial retoma el género literario y renueva el diseño, tamaño y la maquetación de la colección «Literatura popular», definiendo una nueva estructura de los capítulos y títulos, tipografía e interlineado. La ilustración de la cubierta ha sido diseñada por Pepe Montalvà, de EstudioJa.com, combinando distintos elementos para expresar la diversidad de una obra coral e intergeneracional.

El escritor y miembro de la Real Academia de Extremadura, Manuel Pecellín, subraya que estamos ante una novela “muy trabajada, bien documentada, de prosa ágil y cuidada”, y los distintos personajes “muy bien definidos”. “Una obra muy interesante”, escrita, además, “para un amplio y variado abanico de lectores, a los que no dejará indiferentes”.

Inscripción al acto

Para recibir el enlace que permite la asistencia al acto, envía un correo electrónico a difusion@hoacdecordoba.es

Acceso al libro

Venta directa de la novela.

Librerías en España.

Comenzó en Córdoba la celebración del 75 aniversario de la HOAC

La semana pasada entre el dos y el ocho de noviembre, la HOAC de Córdoba dio por iniciada la celebración del 75 aniversario que se prolongará hasta noviembre de 2021. Hemos querido hacerlo con la participación de las y los militantes en las Eucaristías de sus respectivas parroquias, en las que hemos compartido la noticia, así como la alegría y el compromiso que supone para la HOAC el inicio de este 75 aniversario.

La alegría de reconocer y agradecer el paso de Dios por nuestra historia comunitaria, y por la vida personal de tantas y tantos militantes a lo largo de todo este tiempo.

El compromiso de experimentar a Dios, hecho vida en nuestra debilidad. En Jesús de Nazaret, Dios se ha hecho trabajador y nos enseña a tender puentes y derribar muros para construir fraternidad entre la Iglesia y el mundo del trabajo.

Es, por tanto, un momento privilegiado de gracia, para renovar la llamada recibida de la Iglesia y de la HOAC, para experimentar y agradecer el ser discípulos misioneros, apóstoles de Jesucristo en el mundo del trabajo.

75 ANIVERSARIO DE LA HOAC

TENDIENDO PUENTES, DERRIBANDO MUROS.

75 años de encuentro entre la iglesia y el mundo obrero

La fecha de nacimiento de la HOAC, se sitúa en el 3 de noviembre de 1946, en la clausura de la I Semana Nacional, celebrada en la Basílica de la Milagrosa, en Madrid.

Es la fecha en que se pone en marcha definitivamente el proyecto que los obispos españoles encargan a Guillermo Rovirosa de impulsar una Acción Católica especializada para la evangelización del mundo obrero.

Desde entonces, ininterrumpidamente, pese a las diversas circunstancias de todo tipo por las que ha transcurrido la vida de la HOAC, podemos afirmar que se ha desplegado toda una historia de fidelidad eclesial en fidelidad al mundo obrero al que hemos sido enviados.

Celebrar es una dimensión constitutiva de nuestra fe: es acoger la acción de Dios en nuestra vida, para agradecidos, poder transformarla en acción de gracias. Por eso queremos festejar con gozoso agradecimiento estos primeros setenta y cinco años de existencia, de fidelidad eclesial, de entrega incondicional de las vidas de tantos hombres y mujeres de la HOAC, y de comunión con la vida de nuestras hermanas y hermanos del mundo obrero.

La celebración, que estará repleta de actos en la mayoría de las diócesis durante todo un año, queremos iniciarla precisamente el próximo 3 de noviembre. Con ella pretendemos, no solo mirar con gratitud al pasado, sino también sentirnos impulsados hacia el futuro en la vivencia comprometida de nuestro presente.

Nos sentiremos honrados y agradecidos de la participación en los actos que se organicen, por parte de todas las personas que lo deseen tanto de nuestra Iglesia diocesana como del mundo del trabajo.

JORNADA MUNDIAL POR EL TRABAJO DECENTE

“Nos movemos por el trabajo decente”

Un año más, desde 2014 en el que comenzó su andadura, la iniciativa Iglesia por el Trabajo Decente (ITD), que reúne en Córdoba a realidades eclesiales como el Secretariado Diocesano de Pastoral del Trabajo, la Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC), la Juventud Obrera Cristiana (JOC), Hermandades del Trabajo, la Acción Católica Obrera (ACO), Cáritas, Manos Unidas, la Confederación Española de religios@s (Confer),  la Delegación Diocesana de Migraciones y la adhesión de un nutrido grupo de parroquias, convoca en Córdoba el día 7 de octubre los actos para la conmemoración de la Jornada Mundial por el Trabajo Decente:

  • 19:00 h. Eucaristía en la parroquia Santas Margaritas.
  • 20:00 h. Marcha por el trabajo decente desde la plaza de las Tres Culturas hasta la glorieta Llanos del Pretorio.

Es una Jornada para defender el trabajo decente en el templo y en la calle y reivindicar un empleo que proporcione las condiciones necesarias de vida para que sea digna, plena y humana, como Dios quiere.

Reclamar trabajo decente no es pedir «la luna». Más bien implica cuestiones básicas y justas: salarios justos, empleos seguros y en libertad (incluida la sindical), estabilidad laboral que alumbre otra estabilidad: la vital. Un trabajo que permita «ganarse la vida», en lugar de exprimirla perdiéndola en la supervivencia del día a día.

Sin embargo, la sociedad de mercado en la que vivimos se basa justo en el principio contrario al del trabajo decente. Prima el beneficio económico por encima del social y enaltece la competitividad, entendida como competición individual por conseguir un trabajo escaso. Potencia el Individualismo, el egoísmo, frente a la fraternidad y la solidaridad. Pero, sobre todo, convierte un problema colectivo en individual, haciéndolo invisible en la sociedad. Algo contrario a los valores evangélicos.

Este año, la COVID-19 nos devuelve una imagen amplificada de esta forma de organizar la sociedad que impide el trabajo decente. Así, se dan fenómenos como…

  • Junto a sanidad y fuerzas de seguridad, los trabajos más expuestos son los más precarios.
  • La protección estatal vía ERTES no llega al empleo temporal, precariado, etc.
  • Las prisas por recuperar la actividad económica producen que rebrote la pandemia. Resultado de colocar el beneficio económico por encima de algo esencial: la salud de la población.

Ante esta situación, como cristianas y cristianos inmersos en el mundo del trabajo, hacemos nuestro lo que proclama la Iglesia en el documento La Pastoral Obrera de toda la Iglesia: «hoy, la solución de los problemas del mundo del trabajo (…) no pasa sólo por el crecimiento económico y la creación de empleo (…) Al mismo tiempo debemos prestar una atención especial para que el modelo de producción permita vivir y cultivar la vida personal, familiar, cultural, social y religiosa que son imprescindibles para que el Hombre (la Persona) pueda desarrollarse como hijo (hija) de Dios y la sociedad pueda construirse sobre los cimientos de la justicia y la libertad”

Por todo ello, la HOAC de Córdoba te invita a sumarte a esta Jornada, y a mantenerla viva, más allá del 7 de octubre, hasta que no sea ya necesaria su celebración.

HOAC DE CÓRDOBA

Concentración de la HOAC de Córdoba ante la muerte de tres trabajadores

La HOAC de Córdoba vuelve a concentrarse en solidaridad, denuncia y oración por todas las muertes acaecidas en Córdoba. La Siniestralidad Laboral sigue matándonos. La HOAC sigue alzando la voz contra esta injusticia.

En esta ocasión nos concentraremos el próximo viernes, 18 de septiembre, a las 20:30 h. En el Bulevar del Gran Capitán (Junto a la Parroquia de San Nicolás)

En ella daremos lectura a la siguiente reflexión:

La siniestralidad laboral o el arte de volver la espalda a la tragedia

               Todos los años, cuando agoniza el verano La HOAC (Hermandad Obrera de Acción Católica) se concentra por las muertes ocurridas en accidente laboral en este tiempo de estío. Este año, a causa del confinamiento, el período abarca desde marzo. Desde ese tiempo han ocurrido en nuestra provincia o protagonizados por personas de nuestra provincia, tres accidentes con resultado de muerte:

  • El 25 de marzo falleció el médico de 63 años Manuel Barragán como consecuencia del contagio del COVID-19 (que, seguramente, ni siquiera constará como siniestro laboral).
  • El 24 de agosto murió Daniel González Rivas, un joven de 30 años vecino de Puente Genil, cuando trabajaba en la perforación de un pozo agrícola en el municipio sevillano de Pedrera. Al parecer, el siniestro se pudo deber a una bolsa de gas o de aire contaminado.
  • El 9 de septiembre perdía la vida Roland Irías, un trabajador hondureño de 45 años afincado en Cabra, según las primeras informaciones al “caer del tejado de una nave industrial”. Sin embargo, otras fuentes apuntan ahora a un atrapamiento por una máquina.

               La realidad, tozuda realidad, es que cuando se produce una tragedia y no se aprende de ella y no se toman las medidas adecuadas, la tragedia se repite.  En España, el año pasado se repitió 695 veces y en Andalucía 121. Por eso a los fallecidos en el trabajo se les llama “los muertos olvidados”. Generan pocos titulares, no interesan, son muertos “de segunda”.

               ¿Por qué? La respuesta la podemos encontrar en el sistema económico que impera en nuestra sociedad marcado por unos valores extremadamente materialistas, en donde el objetivo prioritario y fundamental lo representa el dinero, la rentabilidad económica, el beneficio a costa de lo que sea, incluso de la vida de las y los trabajadores.

               Constatamos como aumenta la inversión en nuevas tecnologías para elevar la producción, mientras que la estabilidad en el empleo, el salario y la formación en prevención de riesgos laborales se entienden como costes insoportables que hay que reducir para incrementar el beneficio.

               La siniestralidad laboral es el termómetro del sistema productivo. Si la siniestralidad sube, desciende el trabajo decente. Hemos de invertir los valores. Lo primero y fundamental es la persona, no el dinero. Si volvemos la espalda a la siniestralidad, le estamos volviendo la espalda a más de 600 mil familias que sufrieron con un miembro de baja, debido a un accidente laboral. La alta siniestralidad laboral continúa siendo el gran problema sin resolver en el mundo laboral.

               Por nuestra parte, seguimos insistiendo en la necesidad de una actuación conjunta y coordinada de las administraciones públicas, inspección de trabajo, centrales sindicales y organizaciones empresariales con el objetivo de erradicar la alta siniestralidad laboral mediante mejores condiciones de trabajo que lleven consigo una mayor seguridad y salud laboral.            

               Como cristianos insertos en el mundo obrero, subrayamos las palabras del Papa Francisco, “… Una vez más dirijo un apremiante llamamiento para que no prevalezca la lógica del provecho, sino la de la solidaridad y la justicia. ¡En el centro de toda cuestión, también la laboral, haya que colocar siempre a la persona y su dignidad! ¡Con el trabajo no se juega! (Roma, 3 de septiembre de 2014).

Por eso seguiremos reivindicando que el trabajo es para la vida. ¡Ni una muerte más!

¡Te esperamos!